Que los productos conserven el mismo sabor, tamaño y color es posible si se siguen las medidas de estandarización de los alimentos. Que el consumidor adquiera un producto con estas condiciones y que su uso sea idóneo para el consumo es la labor de los microempresarios dedicados al sector de los alimentos.
Maria Cristina Yarce, directora de la Corporación Antioqueña Unidos, lleva alrededor de seis años dedicada al sector de los alimentos. Durante este período conformó su empresa Exóticos de Colombia, en la que vende dulces y salsas, y ha venido liderando esta corporación que está conformada por diez microempresarios.
“En este tiempo he acompañado a muchos empresarios que se dedican al sector de los alimentos y la principal falla es la estandarización de los productos”, comenta Maria Cristina.
Estandarizar el producto es mantener todos los alimentos con las mismas características en color, sabor y textura. Luz Dary Aristizábal, microbióloga, especialista en higiene de alimentos y docente de la Universidad de Antioquia, considera que la estandarización de los productos alimenticios no solo es importante en el aspecto de características organolépticas sino en la cantidad de flora microbiana, que puede llegar a contaminar los alimentos por estar expuestos de manera inadecuada al ambiente, lo que puede ocasionar problemas de sanidad e intoxicaciones en los consumidores.
“A veces la desinformación y el miedo de enfrentar nuevos procesos son los que hacen que los microempresarios no estandaricen sus productos. En muchas ocasiones los panes son de diferente tamaño, color y sabor, pese a que son del mismo empresario”, asegura Luz Dary.
Que los productos conserven las mismas características es una labor que necesita tiempo y asesoramiento. Es pasar las recetas a medidas exactas, dejar las pizcas y cucharadas por gramos o kilogramos, de esta manera el producto será óptimo para el consumo humano y tendrá la misma línea. Añade Yarce que “la estandarización es sinónimo de tecnificación. A medida que se tecnifican se adelantan en los procesos y al trabajar de manera organizada y secuencial se logra mayor producción, lo que trae mayores beneficios”.
La docente Luz Dary Aristizábal dice que los microempresarios que se dedican a los productos alimenticios deben estar informados y procurar cumplir con las normas de higiene y sanidad. “Es importante para una persona mantener el mismo producto porque el consumidor reconoce el alimento en el mercado. En los lácteos, cárnicos y verduras, entre otros, se debe conservar el mismo sabor y color, pero lo primordial es mantener el producto inocuo para el consumo y que no genere intoxicación”.
La estandarización de los alimentos implica organización y por ende genera ahorro. Al emplear los ingredientes en las mismas cantidades y al trabajar de manera adecuada se ahorrará en la producción y se aumentará la capacidad. Lo importante es querer estandarizarse y pensar que ello permite que el comprador conserve el mismo gusto por el producto.
La estandarización
El ente encargado de vigilar el correcto funcionamiento del sector de los productos alimenticios (además de los farmacéuticos) es el Invima, por ello los industriales deben estar atentos a sus procedimientos y acogerse a las normas que tiene la entidad. Un trabajo que les permitirá cumplir con los parámetros establecidos para la fabricación de alimentos y garantizar la viabilidad de los mismos de cara al consumidor.
Los microempresarios que deseen conocer más acerca de la estandarización de los productos pueden acudir, además del Invima (http://web.invima.gov.co), a la facultad de Química Farmacéutica de la Universidad de Antioquia o buscar entidades que prestan información en la asesoría técnica de alimentos, gestión y aseguramiento de la calidad, como la Cooperativa Ghya que lidera la docente Luz Dary Aristizábal junto a otros compañeros.