El cerebro como mecanismo asociativo del pensamiento irradiante
Qué no es el cerebro si no una de nuestras principales herramientas para reconocer el mundo, aprender de él y poner en uso todos esos conocimiento adquiridos. Aquí un aparte del libro El Libro de los Mapas Mentales de Tony Buzan en el que se explica cómo utilizar al máximo las capacidades de la mente.
“Este mecanismo sorprendente que es nuestro cerebro tiene cinco funciones principales: recepción, retención, análisis, emisión y control, que se explican de la siguiente manera:
1. Recepción: Cualquier cosa que incorporemos por cualquiera de nuestro sentidos.
2. Retención: Corresponde a la memoria, que incluye la retentiva (o capacidad de almacenar información) y el recuerdo (la capacidad de acceder a esa información almacenada).
3. Análisis: Función que incluye el reconocimiento de pautas y el procesamiento de la información.
4. Emisión: Cualquier forma de comunicación o acto creativo, incluso el pensamiento.
5. Control: Función referida a la totalidad de las funciones mentales y físicas.
Estas cinco categorías se refuerzan todas entre sí. Por ejemplo, es más fácil recibir datos si uno está interesado y motivado, y si el proceso de recepción es compatible con las funciones cerebrales. Tras haber recibido la información de manera eficiente, es más fácil retenerla y analizarla. A la inversa, una retención y un análisis eficientes incrementarán nuestra capacidad de recibir información.
De modo similar, el análisis, que abarca una disposición compleja de las tareas de procesamiento de la información, exige una capacidad para retener (recordar y asociar) aquello que se ha recibido. Es obvio que la calidad del análisis se verá afectada por nuestra capacidad para recibir y retener la información.
Estas tres funciones convergen en la cuarta, es decir, la emisión o expresión, ya sea mediante el mapa mental, el discurso, el gesto u otros recursos, de aquello que se ha recibido, retenido y analizado.
La quinta categoría, la de control, se refiere a la actividad general del cerebro por la cual éste se constituye en “director” de todas nuestras funciones mentales y físicas, incluyendo la salud general, la actitud y las condiciones ambientales. Esta categoría es de particular importancia porque una mente y un cuerpo sanos son esenciales para que las otras cuatro funciones –recibir, retener, analizar y emitir- puedan operar en la plenitud de su potencial”.