Mauricio Osses, chileno, radicado en Inglaterra, ingeniero civil mecánico de la Universidad de Chile y consultor internacional de la Sociedad Consultora Sistemas Sustentables visitó la ciudad con el fin de participar en el Seminario sobre Material Particulado y Calidad de Combustibles de Automoción realizado el 11 y 12 de noviembre, con su ponencia sobre el manejo de los problemas de las emisiones vehiculares en ambientes urbanos.
Aquí, un fragmento de la entrevista en la que nos habló sobre esta problemática mundial.
¿Cuándo se habla de material particulado a qué se hace referencia exactamente?
En general el tema de contaminación debe abordarse desde dos puntos de vista, los gases y las partículas. Los gases como su palabra lo dice son elementos gaseosos, y el material particulado es un elemento sólido, este último sumamente dañino debido a que justamente las partículas que son imperceptibles al ojo humano son las que afectan la salud de las personas expuestas.
Entonces cuando hablamos de material particulado nos referimos a elementos sólidos que están flotando en el aire, que podemos percibir o no, y que de acuerdo a su tamaño se convierten en agentes que van en detrimento de la salud y de la calidad de vida de la comunidad que habita las zonas que padecen las concentraciones de dichos materiales.
De acuerdo con los últimos reportes que refieren a la Organización Mundial de la Salud como fuente, la ciudad está clasificada como una de las tres primeras ciudades más contaminadas de Latinoamérica ¿cuál debe ser la posición, frente a este tipo de listados?
Teniendo en cuenta que es la primera vez que visito a Medellín, considero que el entorno geográfico en el que se encuentra la ciudad no es tan crítico como el que presentan urbes como Santiago de Chile y Ciudad de México, eso por supuesto no implica, que ponga en duda las cifras en las que se basan dichos estudios, pero desde mi punto de vista y después de haber visitado ciudades en el continente Asiático, Africano y en gran parte de Latinoamérica, considero que el caso de contaminación del Valle de Aburrá no sea tan delicado como el de las otras dos ciudades que encabezan el listado.
Lo que si es sumamente importante es que el interés público que se está generando frente a esta información se pueda canalizar adecuadamente, de forma tal que en vez de generar una alerta pública y que todo el mundo crea que está respirando un aire que mata, se utilice esa misma energía en desarrollar alternativas y soluciones al problema.
Ir en busca de cabezas que cortar no sirve de nada, primero se debe verificar si el problema es tan grave como se dice, se debe establecer cuáles de los contaminantes son los más críticos y a partir de esos resultados determinar el plan a seguir.
Teniendo como objetivo mejorar las condiciones ambientales de una zona, ¿si es suficiente con mejorar la calidad del combustible? o ¿se requiere de otro tipo de estrategias para mitigar la situación?
El tema de la reducción tiene que ser integral. Hay distintos actores que aportan al problema y son ellos los que tienen que ir incorporando sus medidas en forma paralela para resolverlo.
Por ejemplo, el tema de los combustibles en términos porcentuales no afecta tanto el nivel de contaminación. Es decir que, si se reduce el parámetro más importante en los combustibles que es el contenido de azufre, de los niveles actuales que están entre 2000 y 2300 partes por millón a 500 ó a 50 partes por millón, podemos esperar reducciones solamente de entre un 10% ó un 20%.
Sin embargo, esta medida permite la incorporación de tecnologías más modernas como lo son, por mencionar sólo algunas, los vehículos con altos estándares de emisión o los sistemas de filtros de partículas. Adicionalmente esta dinámica pone al país en una política de cambio, de transición, de mejoramiento, que también es importante, porque si el país no se plantea ese tipo de políticas se va a quedar atrasado y luego las inversiones requeridas para mitigar la problemática serán cada vez mayores.
Así las cosas mi recomendación es, medida que se ha aplicado en casi todos los países que buscan el mejoramiento de la calidad ambiental, una política integral, es decir, combustibles, tecnologías vehiculares, sistemas de producción más limpia, entre otros; y después lo que también es sumamente importante, mantener y hacer un monitoreo con fiscalización de que esas políticas se estén cumpliendo a lo largo del tiempo.
No se puede decir, entonces, que haya una solución dorada que resuelva el problema, se requiere de una serie de políticas que vayan todas de la mano, en la que se involucren los diferentes actores de la sociedad, y que estas a su vez se aborden simultáneamente para alcanzar los resultados esperados.
La comunidad es la esencia de este asunto, pero ¿Cómo pueden aportar estos ciudadanos comunes a la solución del problema?
El concepto de participación ciudadana ha sido el más complejo de incorporar, porque se refiere a que cada uno de nosotros como ciudadanos estamos aportando al tema de la contaminación.
Yo digo que en ese sentido se ha definido que educar la población es el principal componente de una buena participación ciudadana, porque la dificultad con la que nos encontramos siempre es que la gente no comprende la vinculación de sus hábitos diarios con el impacto que se tiene en la salud y en el ambiente debido a la contaminación, pero para que lo puedan entender tienen que empezar a procesar una serie de conceptos que son muy complejos.
Entonces es importante establecer primero un programa de educación y eso tiene que darse a partir de los colegios, y una vez que los hijos comienzan a entender el problema, que la televisión comienza a entregar elementos que hagan que las personas se pueda acercar a la problemática y comprendan lo que están haciendo, podremos pensar en implementar programas de cómo reducir nuestro impacto en el medio ambiente.
Ahora, hay políticas que vienen ya señaladas desde el gobierno, por ejemplo, si a partir de cierto año se decreta que deben comprarse cierto tipo de vehículos con un determinado estándar de emisión, cualquier persona que quiera comprar un auto no tendrá opción, y necesariamente tendrá que comprar el automóvil que cumpla con las especificaciones indicadas. Pero todo lo que tiene que ver con el uso posterior de ese vehículo si tiene una relación directa con todo el tema de educación, porque ya depende de la persona.
Entonces el aporte de las personas comunes y corrientes, en el sector transporte, se hace a través de la manutención y la propiedad del vehículo, pero por otro lado y como estrategias adicionales planificar los viajes de forma inteligente, hacer uso del transporte público y tratar de ubicar la casa cerca del lugar de estudio de los hijos o del trabajo para minimizar el tiempo de viaje, se constituyen en comportamientos altamente efectivos. Y ya dejando de lado el tema del transporte, es muy importante también el uso adecuado de residuos sólidos, hacer separación de basuras, hacer compostaje en las casas de manera que toda la materia orgánica que se produzca no se tenga que tirar a la basura, y evitar el uso de envases y empaques innecesarios cuando se hacen compras, son otras medidas prácticas.
Yo creo que esos son los aportes más importantes, pero sin lugar a dudas, las personas tienen que tener educación, saber cómo separar y qué hacer con los elementos que tiene separados, o qué hacer para mantener su auto en buen estado y así disminuir la emisión de contaminantes. Podemos decir entonces que estamos en una etapa de sensibilización y educación en distintos niveles, luego si se le da continuidad a este proceso podremos cosechar los frutos de esas iniciativas, una sociedad que esté más integrada y que comprenda que es lo que está pasando, y que puede hacer para cambiarlo.