Brindar a los niños de su comunidad asesoría académica y ayudarles con los trabajos escolares, era una labor social que Jessica Lorena Jaramillo realizaba en el barrio La Esperanza No. 2, nororiente de Medellín.
Tras una crisis económica que vivió su familia, Jessica vio en su obra una oportunidad de negocio, la misma que hoy la convierte en una joven destacada de la ciudad. El reconocimiento lo recibe por parte de la Alcaldía de Medellín a través del concurso ‘Se buscan’, específicamente en la categoría Emprendimiento.
En la sala de la casa funciona el proyecto empresarial de esta joven de 17 años, estudiante de segundo semestre de planeación y desarrollo social en el Colegio Mayor de Antioquia. Su empresa lleva por nombre “El rincón del estudiante”, la cual ofrece servicios de asesoría y realización de trabajos en materias básicas; asimismo, el lugar es aprovechado para la venta de papelería y la prestación de servicios de internet.
La idea de crear esta empresa, dice Jessica, “nace de la necesidad de acompañamiento a los niños en sus actividades escolares, ya que las madres de este sector de la ciudad son en su mayoría cabeza de hogar, por lo que tienen que salir a trabajar y a conseguir el sustento para sus hijos. Entonces estos niños no tienen quién los guíe y los oriente en la realización de sus tareas o sus trabajos, lo que hace que estén en la calle dejando el estudio y cogiendo otras prioridades; por eso acá les brindamos un espacio para acompañarlos en ese proceso”.
Su mayor satisfacción, cuenta, es ver que los niños se encuentran mejor preparados para afrontar las actividades escolares. Convencida de que la educación es la respuesta para una vida con mejores condiciones, quiere ver cómo sus asesorados logran ser buenos estudiantes en el colegio y desarrollan sus potencialidades académicas.
La labor realizada por Jessica es motivo de orgullo para su comunidad, y lo es aún más para Virgelina Bolívar, su madre: “A mi me da mucha satisfacción este logro tan importante para mi hija, pues ella desde pequeña demostró ser una líder, siempre se destacaba en el colegio y en el barrio. Ella se preocupaba mucho por los niños y se inventaba cualquier cosa para ayudarlos a que pudieran ir al colegio, incluso ideaba actividades para conseguirles útiles escolares y lo que necesitaban”.
“El rincón del estudiante” es ahora todo un proyecto de vida para Jessica Jaramillo, por lo que visualiza su empresa como algo macro que puede extenderse a otras zonas de Medellín. Como ella misma lo proyecta, su empresa puede ser grande “porque sé que es muy rentable, da muy buenas ganancias, y ya lo hemos comprobado acá en el barrio. Creo que podemos expandirlo y buscar una sede central desde donde podamos atender a muchas más personas”.