Alfonso Cadena es uno de los chefs más conocidos del continente americano. Por medio del canal de televisión por cable Gourmet, lleva a miles de personas sus conocimientos en diferentes áreas de la gastronomía latinoamericana.
Inició su propio negocio luego de pasar 12 años en diversas cocinas y de aprender los secretos que encierra su oficio. Sobre la determinación de emprender, Alfonso comenta que tuvo “la oportunidad de viajar, de conocer muchas cosas, muchas formas de pensar, y aprendí que la buena mesa no es un asunto exclusivo de élites. Por eso cuando decidí abrir mi propio negocio, me fijé como meta quitarle lo apretado al tema de comer, y claro está, de hacerlo mucho más popular para que le llegara a la gente que nunca ha tenido la oportunidad de pisar un restaurante”.
Generar valor agregado a los servicios es un tema que en la actualidad se ha convertido casi en una obligación para los empresarios que desean consolidar sus organizaciones, y en el caso de la gastronomía se hace igualmente evidente. Por ello este chef mexicano basa gran parte de su negocio en la atención a los clientes, quienes son finalmente lo más beneficiados con la políticas laborales que rigen en La Leche, su restaurante.
Ahora, un buen servicio en el salón no es el único factor para hacer de un restaurante un negocio exitoso, de allí que la innovación juegue un papel fundamental. Alfonso asegura que “en el restaurante todos los días se cambia el menú, se fusionan unas cosas con otras, se experimenta bastante, pese a que hay platos característicos”.
Otro elemento vital al interior del restaurante es la comunicación, por eso consideran valioso conocer qué piensan las personas que lo visitan. Como estrategia, básica pero que brinda gran retroalimentación, se tiene establecido estar atentos a los comentarios que se hacen al interior, una labor que se apoya en los meseros porque son el puente entre el chef y los comensales.
Por esa razón a los empleados se les provee toda la información y la capacitación posible, pues ellos también son la imagen del local ante los clientes que se quiere satisfacer.
Así como el punto de venta tiene sus elementos a considerar, el emprendedor debe tener dos cosas para poder triunfar, sin importar cuál sea el reto que desee perseguir. Según el chef mexicano, se trata de atención y constancia. Y añade que “ningún negocio que conozca, comenzó a dar frutos sin esas dos condiciones. Es fundamental tener paciencia, entender que todo en la vida tiene su tiempo y a veces los procesos son más largos de lo que en principio se podría imaginar. Por eso es importante tomarse un tiempo y observar, aprender de otros que ya abrieron camino”.
Chef de profesión, cocinero de corazón
Si bien Alfonso tiene claro cuál es su público objetivo en México, no deja de hacer fusiones que atraigan a comensales de países vecinos como Canadá y Estados Unidos, lo que le permite contrastar sus propuestas con las que se están presentando en regiones cuyas raíces culturales distan de las de Latinoamérica.
De la gastronomía latinoamericana destaca la variedad de sabores y colores que ocupan las mesas, pero dice que falta trabajo para llevar todo lo bueno y positivo que tiene cada país a más lugares. Además, comenta que es necesario dejar atrás la idea de que los platos más elaborados son hechos para un grupo de personas en particular. Y expresa concluyente: “la que llaman buena mesa, es un derecho de todos. Ahí falta más trabajo”.
El desarrollo de nuevas estrategias de mercadeo para negocios relacionados con la gastronomía, es una de las áreas en las que se vienen adelantando labores desde diferentes países de este continente. Perú, Argentina, Chile y México, por nombrar algunos, se destacan en la actualidad por aprovechar la riqueza culinaria de sus respectivas culturas. A ese frente es el que le apuesta Cadena; incluso, en breve pretende hacer público un ambicioso proyecto.
“Mi idea es lanzar algo así como La Leche ambulante. Es como tomar un tráiler con cocina incluida donde la gente pueda ver lo que hacemos diariamente. Eso se haría cerca de playa durante los meses que dura el verano. Además porque me gusta salir y conocer la opinión de gente que nunca, por diferentes motivos, se ha acercado a un restaurante”.
Hoy, un par de años después de abrir su propio restaurante y con varios éxitos a cuestas, Alfonso no olvida sus inicios en la cocina más tradicional de su país, por ello le gusta mantenerse en contacto con todos los procesos esenciales que hacen parte de la empresa. “Yo voy al mercado, voy a ver el pescado, hablo con los proveedores. Nunca dejo de estar en contacto con los asuntos más básicos de La Leche. Eso no solamente me recuerda de dónde vengo sino el porqué estoy donde estoy. Pienso que esa es una de las razones para seguir emprendiendo, para seguir creyendo en mi negocio”.