Vivir en Santa Elena le brindó a Lina Margarita Barón una visión empresarial. Ella, desde el oriente de Medellín, encontró en los productos de su huerta un proyecto que podía tener vida y que dio en llamar ‘Margaritas del Río’, su charcutería artesanal.
Con algunas de las frutas cosechadas en su casa, esta joven emprendedora comenzó a realizar conservas para un evento de economía solidaria que se realizaría en ese corregimiento de Medellín. Cuenta Lina que donde vive tienen “muchas plantas de uchuvas, de curuvas, frambuesas y fresas, entonces empezamos a realizar las conservas para un evento que se llama Trueque. Allí empezamos a intercambiar y a ofrecer nuestros productos a otros empresarios”.
Después de participar constantemente en esa feria, Lina conoció el Centro de Desarrollo Empresarial Zonal, Cedezo, donde le brindaron información y orientación para la formalización de su idea de negocio. “El acompañamiento que brinda el Cedezo ha sido muy importante para fortalecer mi proyecto empresarial, ya que nos brindan un norte respecto al tema de formalización y desarrollo, llevándonos a un proceso de crecimiento empresarial”.
Margaritas del Río se dedica en la actualidad a la producción y distribución de conservas dulces, saladas y agridulces. Entre sus productos se encuentran también vinagres saborizados, aceite de oliva y aceites de canola saborizados y con especias.
Un trabajo asociativo
Para realizar algunas de sus conservas, esta nueva empresaria realiza alianzas con sus vecinos, a quienes compra las frutas y las verduras que no posee en sus sembrados. “Los vecinos a veces pierden su viaje a Medellín porque no reciben un precio justo por la venta de sus productos, entonces ellos me venden y saben que tienen un ingreso seguro; es un beneficio para ambos”, dice.
Lina y sus proveedores le apuestan a la autosostenibilidad de sus huertas y a la producción amigable con el medio ambiente, por ello trabajan con productos orgánicos: frutas y verduras que normalmente no son aprovechadas en las veredas; de igual forma, realizan sus conservas con productos que se elaboran mediante cuidadosos procesos de agricultura limpia.
Esta emprendedora es una entusiasta de la cocina y la gastronomía. Si bien su labor la ha realizado de una manera empírica, no considera ello una desventaja. Al contrario. Según Lina, “el conocimiento que tengo nace mejor de forma apasionada; contrario sería si lo hubiera vivido en teoría. Pero la idea es conocer, estudiar y seguir aprendiendo”.
La de Lina Margarita fue una de las 10 empresas apoyadas por la Alcaldía de Medellín, a través del Banco de las Oportunidades, para participar en Pabellón C de Otro Sabor 2010. Para ella, esta fue una experiencia importante. “Ya sabía de la realización de esta feria, pero no podía participar por falta de recursos, entonces esta oportunidad que nos brindaron es vital para nuestro crecimiento; además, es fantástico para mi hoja de vida como empresaria”.