Observando el potencial de los ‘shots’, una especie de coctel pequeño que se toma de un sorbo y en el que se mezclan dos o tres licores con extractos de frutas, dos diseñadores gráficos y una diseñadora de modas crearon Altagracia. Una propuesta que a través del diseño de los tragos busca generar en sus clientes una identidad con la marca.
Para Camilo Pineda, uno de sus creadores, el concepto del proyecto empieza a reflejarse en su producto y se impregna en todo lo que sale de él, por eso su mensaje es claro y sencillo: despertar la alegría. “Una persona puede ser alegre de muchas maneras, pero la forma como Altagracia lo manifiesta es una alegría inocente y sin pretensiones”, dice.
A partir de allí surge la capacidad de llegarle a todas las personas, sin importar quiénes son, y brindarles una carta con shots fuertes, suaves, picantes, dulces o secos. Por eso este es “un lugar donde vos podes encontrar tu espacio, tu gusto, sin necesidad de fingir ni de disfrazarse para disfrutar de nuevas experiencias”.
Estos creativos empresarios diseñaron una propuesta que les permitiera brindar un lugar en el que pudieran sentirse cómodos y expresarse. Cansados de encontrar lo mismo, pensaron en “un lugar donde se pudiera recordar la infancia sin dejar de ser adulto, recibir un globo de colores, una chupeta, encontrar sabores, ser un niño glotón, experimentar, probar, jugar con muñecos en la barra y desplazarse en un espacio donde la música y la decoración te mueven, sin importar la edad ni nada que te pueda encasillar”, expresa Camilo. Y la propuesta ha funcionado, según puede observarse en el número de clientes que acude al local, ubicado en el barrio Provenza (Carrera 35 No. 8A – 73).
Para iniciar la noche
La propuesta de los tragos que propone Altagracia ha cambiado las noches de muchas personas, y se ha convertido en una opción para iniciar la rumba en Medellín. El concepto, que se enmarca en un espacio diferente, brinda la posibilidad de desplazarse, de tomarse solo un trago (o varios), de salir y luego regresar, de estar en movimiento.
Con una carta de tragos de buen sabor y colores llamativos, una barra y lámparas colgantes, en la ciudad comenzaron a funcionar varios locales de shots. Desde Altagracia, menciona Pineda, buscaron oxigenar este concepto porque ya comenzaba a mostrar signos de parálisis. “Nosotros lo tomamos como un estilo de vida, salíamos en las noches a recorrer los bares de Medellín, buscábamos en los tragos calidad y sensaciones. Después de mucha fiesta decidimos darle un giro a la cultura de la cual estábamos participando, y aunque no éramos bartenders ni sabíamos nada del negocio, encontramos en nuestro oficio de diseñadores el punto preciso para marcar la diferencia y comenzar con una nueva visión de los shots: tragos cortos con diseño y personalidad propia”.
La fuente principal para el posicionamiento de Altagracia ha sido el voz a voz, dado que no utilizan publicidad para promocionar su propuesta. Para estos emprendedores, no es lo mismo que un volante hable bien de un lugar a que un amigo recomiende un buen sitio o producto específico. De esa forma han ido creciendo, pero sin alejarse por completo de medios alternativos que en la actualidad facilitan la comunicación. Allí las redes sociales son su segunda herramienta de promoción, donde Facebook, por ejemplo, les ha servido para generar un contacto cercano con los clientes aprovechando el envío de mensajes periódicos.
Altagracia estuvo ubicado en sus inicios cerca al Parque de El Poblado, pero la necesidad de un espacio más amplio y cómodo los llevó a la búsqueda de un nuevo local y a alojarse donde hoy se encuentran. La comodidad de ese nuevo espacio, dicen sus creadores, les permite expresar más cosas aparte de los shots, como la música, el arte, la decoración. Este cambio de local no les significó pérdidas en ningún momento. Contrario a lo que podría pensarse, sus clientes siguen siendo los mismos, al igual que su concepto; la única diferencia se encuentra en que que “han llegado nuevas personas que nunca pensamos, que nos llenan de alegría todas la noches y que ahora hacen parte de la familia”.