Para realizar satisfactoriamente su misión, la Cooperativa de Trabajadores de Enka (Cooperenka) ha enfocado su quehacer solidario en diferentes líneas de negocio. Estas representan mayores ingresos para la entidad, lo que desencadena en la generación de mejores condiciones económicas y sociales para sus 1.600 asociados.
Servicios financieros, sociales y multiactivos se encuentran en su línea de negocios. Esta última, su más reciente apuesta, se centra en el reciclaje de un tipo de plástico usado en envases de bebidas, llamado politereftalato de etileno, más conocido por su sigla en inglés: PET.
Como parte de su responsabilidad social empresarial, Enka de Colombia invirtió en 2009 cinco millones de dólares en el proyecto de reciclaje. Siendo el PET la materia prima para la fabricación de fibras, Cooperenka comenzó a recuperar este material por todo el país, convirtiéndose en el principal proveedor y aliado de la compañía.
Dice Juan Carlos Gutiérrez, gerente de la cooperativa, que el proyecto se ha convertido en una importante oportunidad de ingresos, lo que a la fecha ha significado buenos recursos: pasaron de recolectar 100 toneladas, a 450. Agrega que “partiendo del reciclaje de PET, se han generado otras líneas de negocio, permitiendo favorecer a madres cabeza de familia, asociaciones e independientes. También se ha logrado, a través de un balance social en el sector del reciclaje, crear una confianza hacia nosotros”.
Para Gutiérrez, esto es muestra de que es posible crear una empresa que genere ingresos y bienestar en el sector solidario. “Estamos generando empleo, estamos contribuyendo a formalizar la labor del recuperador, estamos ayudando al medio ambiente recolectando material que no va a los ríos ni a los rellenos sanitarios. Ya vimos que es posible trabajar en asociación, pero es cultural el no pensar en crear empresa en el sector de economía solidaria porque estamos en un país que es muy individualista; con el ejemplo de Cooperenka vemos que el modelo sí funciona y que es rentable”.
Enka de Colombia invertirá próximamente 29 millones de dólares en la instalación de una planta de producción de resina de PET, por ello la meta de Cooperenka será, a partir de entonces, cuadriplicar la cantidad de material recuperado a la fecha.
Otras líneas de negocio
Trabajando con miras a la generación de un bienestar social integral de los asociados y su grupo familiar, Cooperenka ha implementado la prestación de servicios de ahorro y crédito, mediante el cual apoya a sus asociados en la creación de empresas, y además contrata sus servicios.
“Nosotros tratamos de hacer negocios con los asociados que tienen empresas, dependiendo de las necesidades de la cooperativa. Si pudiéramos cubrir todas nuestras demandas a través de las empresas creadas por nuestros asociados, lo haríamos, pero aún no tienen muchas cosas que necesitamos. Ahí hay para ellos un mercado potencial”, dice Juan Carlos.
Cooperenka cuenta también con un movimiento juvenil. A través de él se promueve el emprendimiento y la creación de empresas, además de mostrar el potencial del sector y las posibilidades de crear alianzas con las cooperativas.
La organización se denomina a sí misma como entidad multiactiva por la comercialización de excedentes industriales y material recuperable. Aunque su principal proveedor en la actualidad es Enka, están incursionando en nuevas empresas y mercados.
Entre los excedentes industriales que comercializa, se encuentra la maquinaria y sobrantes de hierro, cobre, aluminio y acero; también fibras como nylon y poliéster, productos de empaque como canecas plásticas y metálicas, tanques malla, tulas polipropileno, polietileno y cartón.
Sus distintas líneas de negocio, además de fortalecer económicamente la entidad, permiten ejecutar actividades que benefician al asociado y su grupo familiar a través de educación, capacitación, recreación, deporte, cultura e integración.
Juan Carlos Gutiérrez, gerente de Cooperenka, explica los procesos del PET