Prendas evangelizadoras, un negocio prometedor
“Viste tu espíritu” es el slogan que siete jóvenes empresarios católicos de Medellín decidieron transmitir a través de Ciudad 7, una empresa dedicada al diseño, confección y distribución de prendas de vestir, masculinas y femeninas, que contienen en sus estampados mensajes bíblicos de evangelización, símbolos e imágenes que identifican a los más creyentes.
Maritza Aristizabal, fundadora de Ciudad 7, dice que “el objetivo principal es transmitir a través de algo innovador el mensaje de Dios, sin que se convierta en algo aburrido. Iniciamos con el grupo Universal, cuyo objetivo principal era lograr la unión de varios proyectos empresariales con principios y valores similares, que nos llevara a pensar el crear un grupo empresarial y permitiera la integración de conocimientos y herramientas sólidas para el fortalecimiento de la empresa”.
Diana Carolina Ramirez, Carlos Adrian Zapata, Maritza Aristizabal, Jorge Londoño, Diego Armando Zapata, Santiago Montoya y Diego Berrío son los integrantes de esta empresa, quienes también pertenecen al departamento de jóvenes de la Corporación La Comunidad. Inicialmente su propósito era vender los productos a través de medios digitales, pero para su beneplácito la idea se ha consolidado de tal manera que ahora cuentan con un punto de venta propio y, además, tienen diferentes distribuidores en la ciudad, como emisoras católicas, librerías e incluso algunas tiendas cristianas donde, a pesar de las diferencias en creencias religiosas, comparten este mensaje de evangelización.
Los artículos de Ciudad 7, dice Maritza, “a pesar de llevar un mensaje religioso, no son las típicas frases que se espera encontrar. Nuestras prendas son muy modernas y están diseñadas con estampados que de una manera indirecta invitan a leer citas bíblicas y que expresan el amor a Dios de una manera muy sutil. Montamos esta empresa porque además de nuestra fe y nuestras creencias, nos dimos cuenta que era un segmento del mercado que no es muy explorado, que no tiene mucha competencia”.
Viabilidad del mercado
Kelvin Álvarez, economista especializado en desarrollo económico, dice que los artículos religiosos se convierten en un negocio viable “porque aunque muchos de ellos sean negocios de subsistencia, existe una demanda real por ese tipo de productos. Montar una empresa de estas es una decisión comercial, aunque esto, como en todos los emprendimientos, tiene mucha relación con el proyecto de vida de cada uno, es decir, la mayoría de los que incursionan en estos negocios tienen afinidad con la religión que profesan, sin contar que las mismas instituciones, como la iglesia católica, tienen negocios alrededor de su propuesta religiosa, la cual cumple una doble función: la de mantener viva la fe en sus propuestas y la de generar recursos”.
El negocio de los artículos religiosos parece ser prometedor. Y los es tanto, que ya hay estudios de mercadeo que analizan las estrategias de marketing para incursionar en un segmento que todavía se está explorando. Diego Castaño Duque, asesor en mercadeo e investigación de mercados, dice que “el religioso, a pesar de contar con un nicho de mercado consolidado, claramente segmentado y con perfil de fidelización alto, es un mercado inmaduro y por desarrollar. En otras palabras, las oportunidades son muy grandes y aquel que piense en ofrecer productos para este segmento de mercado va encontrar condiciones muy propicias para alcanzar el éxito”.
Castaño añade que “en Colombia ya existen algunas experiencias en productos de poco valor agregado, y a nivel internacional la experiencia que se vive en el Vaticano es contundente”, lo que convierte al ‘merchandising’ religioso en un espacio realmente promisorio.
Muestra de esa incursión en el campo religioso es la Feria Internacional Católica, que se realiza en Medellín. Según Luis Enrique Correa, organizador del evento, “es una feria comercial y pastoral de carácter internacional que reúne en un mismo lugar a productores, distribuidores y consumidores. Por lo tanto, fortalece los lazos entre los diferentes actores que intervienen en el sector, potencializando su actividad y generando nuevos negocios, contactos, expectativas y fortalecimiento de marca en el mercado eclesiástico de América”.
Hasta ahora los jóvenes de Ciudad 7 tienen la misma perspectiva de los estudiosos del mercado: ven en el escenario religioso un gran potencial que les permitirá desarrollar con éxito su proyecto de negocio. A la fecha, la empresa busca incursionar en la ciudad de Bogotá y ya tienen contactos en Miami, Estados Unidos, para empezar a exportar.