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Tenga en cuenta a la hora de crear empresa 

 
 
Ilustración: Portal de Emprendimiento.

Tan diferentes y enormes como las empresas son los conceptos y consejos que existen en el mundo empresarial a la hora de emprender. No obstante, muchos de estos coinciden en señalar características como el entorno, la competitividad, las realidades económicas, políticas, sociales y culturales como algunos de los aspectos fundamentales a la hora de crear empresa.

Otros conceptos, que trascienden más a un campo técnico, también se convierten en herramientas fundamentales para la labor, saber distinguir cuál es la figura empresarial correcta para su empresa y reconocer las diferencias terminológicas entre sociedades, personas y servicios asociativos puede cambiarle la visión del mundo.

Un concepto técnico puede cambiar la visión de una empresa

Usted tiene una idea en la cabeza, tiene un equipo de trabajo, tiene un material pero no sabe cuál es la clase de empresa que puede y debe conformar.

Empecemos por decir que una empresa es una unidad organizada dedicada a producir un bien o un servicio con o sin ánimo de lucro y que el empresario es el propietario o cabeza directiva de esta industria de bienes o servicios.

Todas las personas pueden ser empresarias y para esto existen dos figuras: personas naturales y personas jurídicas. Las personas naturales son aquellas que físicamente están en la capacidad de ejercer una actividad económica bajo su propio nombre y con su Registro Único Tributario (RUT), documento que en nuestro país puede tramitarse en las oficinas de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN.

Por su parte, las personas jurídicas son una especie de figura ficticia creada por la voluntad de los asociados de una empresa. Esta figura exige el cumplimiento de unos derechos y la adopción de unas obligaciones jurídicas, judiciales y extra judiciales.
Todas las personas naturales o jurídicas pueden crear empresas, sin embargo, por excepciones de la ley, para amortizar el funcionamiento de grandes empresas es necesario conformar algunas ideas bajo la  figura de persona jurídica.

Pero, ¿cuáles son estas clases de figuras que dictaminan la creación de una empresa? Existen términos como microempresas, pequeñas y medianas empresas, sociedades, cooperativas y asociaciones. ¿Cuáles son las diferencias?
Una microempresa, por ejemplo, según la definición de la Ley 590 de 2000 y 905 de 2004, es “toda unidad de explotación económica realizada por personas naturales o jurídicas, en actividades empresariales, agropecuarias, industriales, comerciales o de servicio, rural o urbana con planta de personas hasta diez trabajadores activos y hasta 501 salarios mínimos legales mensuales vigentes”.

Así mismo, esta misma ley establece que una pequeña empresa es aquella que tiene entre 11 y 50 trabajadores y entre 501 y 5.000 smlmv. Una mediana empresa, por su parte, puede contar con un rango de trabajadores entre 51 y 200 y un total de smlmv comprendidos entre 5001 y 30.000.

A partir de los 200 trabajadores y los 30.000 smlmv, las empresas deben empezar a conformarse bajo la figura de sociedades. Estas pueden ser:

Sociedades de personas

• Sociedades colectivas
• Sociedades en comandita simple

Sociedades de capitales

• Sociedad anónima
• Sociedades en comandita por acciones

Sociedades de naturaleza mixta

• Sociedad de responsabilidad limitada

De igual forma, es importante reconocer la figura de las cooperativas como organizaciones (con o sin fin de lucro) que de conformidad con el principio de ayuda mutua tienen por objeto mejorar las condiciones de vida de sus socios. En estas los trabajadores o usuarios son simultáneamente los aportantes y gestores de la empresa.

Tenga en cuenta lo que otros han aprendido

Las experiencias de otros siempre serán un factor de fortalecimiento para los que apenas empiezan. Lo mismo pasa con los estudios de teóricos e investigadores que han dedicado varias horas de su vida a estudiar el tema de la creación de empresas.

Sankaran Venkataraman, profesor investigador de la cátedra Samuel L. Slover y director de investigación en el Batten Institute de Londres, por ejemplo, expone diez principios básicos para la creación de empresas. Estos los resumimos y compartimos para una posterior evaluación y análisis de los alcances que pueden llegar a tener en los procesos de emprendimiento en Medellín.

Venkataraman afirma que “una vez se tiene la idea de qué crear, se debe actuar en consecuencia. Tal es la diferencia entre una idea y una oportunidad; es decir, cuando se busca algo es porque se tiene la idea, pero cuando esa idea se lleva a la práctica, entonces se convierte en oportunidad”.

Los otros postulados que expone el autor se resumen en los siguientes tips:

1. Las oportunidades para crear empresa deben ser trabajadas.

2. Al haber incertidumbre se llega al análisis.

3. Ante la incertidumbre hay predisposición a la acción.

4. Emprender un nuevo negocio implica aceptar la posible pérdida.

5. Todo esfuerzo creativo comprende un círculo vicioso. Es necesario llevar la creatividad a la práctica.

6. Con los medios que tiene la empresa (dinero, capacidad intelectual, recursos humanos y recursos sociales) se debe romper el círculo vicioso.

7. Los créditos en la primera etapa de un emprendimiento son muy importantes, sin embargo, hay que romper con el círculo vicioso y empezar a hacer las cosas por sí mismo y con recursos propios.

8. El dinero es más caro cuando más se necesita; siempre existirá la dificultad de un crédito cuando no se tiene un historial crediticio.

9. Es necesario tener una buena ejecución; si no se planea bien, el negocio puede derrumbarse. Venkataraman expresa: “Si el dinero no te mata, la logística puede hacerlo”.

10. Todos los negocios cuando están empezando tienen unos líderes fundamentales.

 
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