Muchas personas en algún momento de su vida, sea por comodidad, gusto o necesidad, han usado el lavadero para enjuagar su cabello. Inspirado en este acto, como una posición natural de los seres humanos, Luis Alfonso Paniagua Suárez, emprendedor del Cedezo La Ladera, presenta en el mercado una innovación: el mueble de enjuague frontal para peluquerías.
Este, explica el emprendedor, “no puede ser llamado invento porque la Superintendencia Bancaria no lo acepta como invento, entonces es una innovación, distinguida por ser una herramienta muy especial que puede llegar a prestar un gran servicio en las peluquerías y en las academias de belleza”. Estas últimas son consideradas por Luis Alfonso los centros estratégicos para su producto puesto que en las academias se encuentran docentes y estudiantes, los futuros profesionales en belleza.
La innovación, que ya se encuentra patentada, hace parte de un proyecto empresarial llamado Fabrideas, el cual planea enfocarse en la fabricación de muebles para las áreas estéticas y de la salud, y así dotar con sus productos a peluquerías, centros de masajes y clínicas.
El cabello se lava hacia adelante
El mueble de enjuague frontal para peluquerías, que ya se encuentra en el mercado, viene en dos referencias: tina pequeña y tina grande.
Esta innovación se caracteriza por ser frontal y por no ocasionar los problemas que tienen los muebles convencionales para el lavado cabellos, donde la persona tiene que poner su cabeza hacia atrás. “De los muebles tradicionales se escuchan muchas inconformidades, sin contar con que la posición de estos pueden causar irrigación sanguínea y otros problemas tradicionales como la incomodidad, el mal enjuague del cabello y que le mojen a uno la espalda y la cara”, dice Luis.
Cuando se le pregunta al emprendedor por la similitud entre la posición que debe adquirirse para hacer uso de su desarrollo y la que se adquiere en un lavadero, él argumenta que esa es una de las posiciones naturales de los seres humanos y que esta postura justifica su idea. Así mismo, parte de una visión personal de sus visitas a la peluquería. Luego de ser mojado varias veces en el proceso de lavado, decidió no volver a dejarse aplicar el champú. “Prefiero hacerme bien el lavado yo e ir a motilarme después”.
El mueble empezó a ser construido desde hace cinco años. En este tiempo ya ha sido exhibido como prototipo en varias sedes de la Academia de Belleza Mariela y se prepara para ser distribuido, a partir de 2009, en este mismo instituto y en la Academia Sandra.
“Crear ideas en arte y decoración”
Con el propósito de “crear ideas en arte y decoración”, Luis empezó con Fabrideas, la empresa con la que sueña sostenerse y a la que busca fortalecer. Por el momento, se encuentra en la búsqueda del capital económico que le permita generar más innovaciones y del apoyo de especialistas que puedan brindarle asesoría.
Parte de este apoyo ya lo ha encontrado en Cultura E, programa con el que expresa sentirse “sumamente agradecido”.
Por lo pronto, Luis Alfonso Paniagua Suárez combina el tiempo entre su empresa y la labor que durante toda la vida le ha dado el sustento. “Soy carpintero y trabajo las manualidades. Yo considero que nací con un talento especial para el diseño”, dice.
En tiempos donde la ciencia y la innovación avanzan a pasos agigantados, este producto, inspirado en uno ya existente, es una muestra de la capacidad creativa de los habitantes de Medellín. Y usted, ¿se anima a cambiar y a lavar su cabello de una forma diferente?
Contacto
fabrideas.paniagua9@gmail.com
Teléfono: 216 36 30