impacto de las TIC en educación
El español Juan Domingo Farnós, investigador en tecnologías educativas, moderó uno de los temas que genera mayor interés entre los asistentes: la medición y el real impacto de las TIC en la educación.
El Secretario de Educación de Medellín, Felipe Gil, fue el encargado conferenciar el panel “Impacto de las TIC en la educación” en la mañana del viernes, y fue precisamente él quien disparó la idea que rondó entre los panelistas y participantes: el impacto real en la población se puede medir cuando existen las condiciones tanto en infraestructura, conectividad, contenidos pertinentes y usos con sentido.
Gil presentó la política que desde la Alcaldía de Medellín y a través del Programa Medellín Digital se está gestionando en la ciudad para cerrar la brecha tecnológica. Según él, el valor agregado de este programa y su estrategia es que ha llegado a lugares geográficamente apartados, con condiciones de acceso difíciles y población vulnerable.
También habló de las alianzas entre entidades y empresas privadas. Programas como Futuro Digital, que incentivan el desarrollo de software desde la educación media con tránsito directo a la educación superior gracias al sistema de ciclos propedéuticos, son ejemplo de ese esfuerzo.
Durante su exposición mostró ejemplos de impacto de las tecnologías en la comunidad educativa en Medellín, asegurando que todos los procesos que han llevado al éxito han sido paralelos. “No se trata de tener procesos lineales, sino paralelos, es decir, no se puede esperar a construir colegios, luego dotarlos, luego hacer apropiación… se deben hacer paralelamente”, dije el Secretario.
Su intervención concluyó diciendo que la gran dotación del conocimiento son los portales y los contenidos educativos que se transmiten a través de las redes. “Atrás quedaron las inversiones en material físico, la apuesta ahora es volcarse a la virtualidad, como una oportunidad de reducir costos y aumentar el acceso”, concluyó.
Un panorama de la visión de impacto
La nómina de panelistas estuvo conformada por Rubén Sánchez, Director de Educación Microsoft Colombia; Bautista Hoyos, Gerente de Educación de Hewlett Packard para América Latina; Gloria María Álvarez, docente investigadora de UPB, y Ricardo Nieto, Coordinador de Programa de Alfabetización Virtual Asistida para Adultos, PAVA.
En su intervención, Bautista Hoyos, de Hewlett Packard (HP), mostró a través de dos videos la visión que tiene su empresa del uso de las tecnologías en educación. Los dos videos mostraban ambientes educativos dotados con tecnología de punta en la que se incluyen pantallas táctiles sobre los pupitres, interacción dactilar con la información y tableros digitales conectados a Internet con oferta de páginas web que pueden ser llevadas a la pantalla personal con solo un arrastre.
Estas demostraciones le sirvieron para hacer ver al público asistente que aún cuando existen esfuerzos enormes por dotar en la actualidad con tecnología, los niños de las nuevas generaciones necesitan ambientes más innovadores. “La mayoría de nosotros somos inmigrantes digitales, es por ello, que los nuevos ambientes de aprendizaje no son acordes para los nativos. Lo que para nosotros ahora es una realidad, por ejemplo, ir a una oficina a trabajar, para las generaciones del futuro, serán un recuerdo del pasado de sus ancestros”, dijo.
Hoyos afirmó que los sueños de los niños deben ayudarse a fomentar y las ciudades digitales deben contribuir con ello. Pero el gran dilema es: ¿Qué camino elegir? Hewlett Packard considera que la tecnología no es lo único que propicia las transformaciones, las personas y su potencial intelectual y humano también lo son.
Visión de la empresa y la Universidad
Ricardo Nieto, Coordinador de Programa de Alfabetización Virtual Asistida para Adultos, PAVA, de la Fundación Católica del Norte, contó la experiencia del programa de educación inclusiva a través de la educación virtual y los materiales educativos digitales, incluyendo formatos como el CD, en todas las regiones del país.
Según Nieto, “el adulto mayor aprende, ‘se engoma’” con la tecnología. Prueba de ello son los 13.864 nuevos estudiantes formados durante el 2010 en lectoescritura y otras áreas a través de programas virtuales.
“Educar adultos es muy distinto. También se deben infundir las competencias laborales, la confianza en sí mismos, la pérdida del temor hacia la tecnología y el deseo por aprender cosas nuevas”, dijo el panelista. Sin embargo, invitó a apostarle a esta población, como una forma de seguir aportando a la erradicación del analfabetismo en el país, no solo en lectoescritura sino además, digital.
Rubén Sánchez, de Microsoft Colombia, mencionó la clave para que los estudiantes aprendan mejor en las condiciones actuales. Información, Comunicación y Entretenimiento (ICE) son los tres ingredientes. “Los profesores tienen un rol muy importante, pero hay que darle la oportunidad a los estudiantes de descubrir cosas por ellos mismos”, dijo Sánchez.
También habló de la oportunidad que tenemos de usar la tecnología para ayudar a desarrollar esas habilidades y competencias en los niños, para que no frustren sus sueños como posiblemente muchos de los inmigrantes lo hicieron, al no tener escenarios o herramientas que promovieran esos gustos.
Un aporte desde la academia
Gloria María Álvarez, docente investigadora del Grupo de Investigación en Ambientes Virtuales de la UPB, expuso algunos de los resultados que arrojó la investigación realizada en Medellín sobre la apropiación de TIC.
El Grupo, que lleva 10 años tratando de entender qué pasa en los procesos educativos a partir de la mediación tecnológica, lleva 6 años investigando sobre el impacto de las TIC en la educación. “Se trata de aportar desde la academia a los programas de política pública como Medellín Digital”, dijo la panelista.
Según ella, no se puede hablar de la brecha digital sin mencionar su relación directa con las otras brechas como la afectiva, cultural, social, etc. “Se reconoce la apuesta por dotar de infraestructura tecnológica, pero aún se percibe que pese a la formación en algunas instituciones educativas a los docentes, ellos no han cambiado sus prácticas. No existe un real de impacto”, aseguró.
Para la investigadora, los procesos sociales llevan su tiempo, es por ello que se debe hacer una lectura de los procesos, pues “el uso no implica apropiación, pero la apropiación requiere un uso”, afirmó.